Vista aérea del viñedo del Grupo Carrascal
ALBARIZA
JEREZ DE LA FRONTERA · GRUPO DE PAGOS

Carrascal

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HISTORIA COMÚN · GRUPO CARRASCAL

DEL CARRASCAL HISTÓRICO
AL CANON DE MANUEL MARÍA

Historia

Carrascal ocupa una posición particular entre los grandes pagos de Jerez. A diferencia de Balbaína y Añina, cuyos nombres parecen conservar la memoria de antiguas familias romanas, su topónimo procede probablemente de la vegetación que debió caracterizar alguna vez el lugar, del mismo modo que Macharnudo describe antes una forma del paisaje que una propiedad o un linaje. La existencia de restos romanos demuestra, en cualquier caso, una ocupación antigua del territorio, aunque las noticias sobre el viñedo sean bastante posteriores y no permitan atribuirle en aquellos siglos la importancia que alcanzaron otras zonas mejor relacionadas con las vías de comunicación y el comercio.1

Los primeros testimonios conocidos del cultivo de la vid aparecen en las actas notariales de 1414 estudiadas por Emilio Martín.2 Como sucedía entonces en buena parte de los pagos jerezanos, la propiedad estaba muy fragmentada y se repartía en pequeñas parcelas, muchas de ellas de alrededor de una hectárea, que alcanzaban precios próximos a los 2800 maravedíes por aranzada en compraventa y unos 1000 en arrendamiento. Aquella estructura fue cambiando lentamente y, hacia 1840, Carrascal reunía ya unas 580 hectáreas de viña repartidas entre 64 propietarios, con explotaciones que oscilaban generalmente entre las 5 y las 25 hectáreas.3

Entre finales del siglo XVIII y el XIX, Carrascal fue consolidando la reputación que acabaría situándolo entre los grandes pagos del Marco. La concentración progresiva de la propiedad acompañó ese proceso, como ocurrió también en otras regiones vitícolas europeas, donde las casas con mayor capacidad comercial fueron reuniendo viñas en aquellos lugares cuyos mostos gozaban de mayor consideración. En 1868, Diego Parada y Barreto colocaba Carrascal junto a Macharnudo entre los pagos de mayor crédito y destacaba tanto la calidad de sus albarizas como la excelencia de sus mostos y vinos dulces.4

Este pago, cuyo nombre indica la vegetación que en algún tiempo debió cubrirlo, comprende unas setecientas aranzadas, y es uno de los que gozan más crédito en el mercado [...] Da excelentes mostos y vino dulce superior [...]

La historia moderna de Carrascal quedó especialmente ligada a González Byass, que fue reuniendo en el pago un patrimonio vitícola de una dimensión difícilmente comparable con el de cualquier otra casa. Manuel María González Ángel adquirió Viña Romano en 1847 y, durante las generaciones siguientes, la propiedad se amplió con nuevas fincas hasta incorporar La Canariera en 1954.5 Este proceso tuvo una consecuencia que fue más allá de la mera concentración de tierras, porque el éxito de Tío Pepe terminó modificando la forma de interpretar las uvas de Carrascal.

Hasta entonces, la madurez de un pago interior como este había encontrado una salida natural en mostos potentes, vinos dulces y crianzas oxidativas. González Byass fue desplazando ese modelo hacia vendimias más tempranas y mostos destinados a la crianza biológica, hasta convertir la palidez, la sequedad y la flor en una nueva referencia de calidad. La enorme difusión de Tío Pepe hizo que aquella interpretación dejara de ser únicamente el estilo de una bodega y terminara influyendo en el conjunto del Marco, pero su efecto fue particularmente visible en Carrascal, donde buena parte de los viticultores fueron adaptando la vendimia y la elaboración a las necesidades de ese nuevo modelo.

Esa transformación constituye probablemente la aportación más importante de Manuel María González Ángel a la historia del pago. Carrascal ya era considerado una tierra de excelentes mostos antes de su llegada, pero González Byass contribuyó decisivamente a cambiar el destino de esos mostos y, con ello, a establecer un canon distinto para el vino de Jerez. La importancia del pago durante los siglos XIX y XX explica también la presencia de otras grandes casas, entre ellas Williams & Humbert, vinculada a Dos Mercedes, y Sandeman, que mantuvo durante décadas en El Corregidor uno de los centros principales de su patrimonio vitícola.

Carrascal conserva hoy una continuidad de viñedo poco frecuente en Jerez. Desde la Cañada de la Loba hasta Cuerno de Oro se suceden las viñas con escasas interrupciones, mientras que el camino que atraviesa la zona de Dulce Nombre y Estévez, flanqueado por jacarandas, marca uno de sus ejes más reconocibles. Esa continuidad permite todavía leer sobre el terreno una historia formada por propiedades y pagos diferentes que, con el tiempo, terminaron siendo entendidos como parte de un mismo paisaje vitícola.

TERRITORIO

SITUACIÓN FÍSICA.
LA DIVERSIDAD INTERIOR

Situación física

El pago de Carrascal se extiende al norte de Jerez de la Frontera, delimitado al oeste por Almocadén y Macharnudo Alto. Situado a unos 20 kilómetros del océano, representa uno de los pagos más interiores del Jerez Superior. Su clima comparte índices bioclimáticos semejantes a los de Macharnudo y Añina, aunque su carácter se define menos por la temperatura que por la combinación de altitud, orientación y composición de suelos. Una caída norte en Carrascal puede resultar más fresca que una exposición sur en Añina: aquí el relieve sustituye al mar en su función moderadora.

El punto más bajo del pago se encuentra en los terrenos de Ramona, mientras que la cota más elevada corresponde a la viña del Corregidor. Entre ambas se suceden gradualmente distintas texturas de suelo. De los 7 a los 35 m s. n. m. dominan los barros más vertisolados; entre 35 y 55 metros aparecen las albarizas barrosas; y a partir de esa altura, según pendiente y exposición, emergen las toscas de lentejuela, cerrada y barajuela.

El plano de NDVI muestra un dato revelador: a pesar de su mayor distancia del Atlántico, Carrascal presenta menor estrés vegetal que Macharnudo. La explicación está en su suelo, con una proporción superior de regosoles, de mayor profundidad hasta la tosca, y un contenido más alto de materia orgánica que aporta vigor y densidad foliar. En los alrededores de Viña Estévez, la pedro ximénez crece con notable exuberancia incluso en laderas orientadas al oeste, donde en otros pagos la vegetación se detiene antes del verano.

Históricamente, el grupo de Carrascal no fue una entidad única, sino un mosaico de pagos vecinos cuya afinidad geológica y orientación común acabaron por fundirse en un mismo paisaje vitícola. En el plano de Jaime Font de 1867 se distinguen aún Capirete, León, Manzanillos, San Blas y Carrascal, mientras que Suter, apenas un año después, los agrupa bajo una denominación común. Diego Parada y Barreto, en 1868, amplía la descripción añadiendo Ramona, Bonete o Martinazo, configurando así un territorio continuo que ya entonces se percibía como un sistema de pagos más que como parcelas aisladas.6

Esa condición de conjunto explica también su diversidad. Los pagos más bajos presentan suelos más barrosos y vinos de mayor amplitud, mientras que las zonas altas, más calcáreas, ofrecen perfiles más tensos. Dentro de esa diversidad aparece, sin embargo, un rasgo común en Carrascal, la facilidad con la que la uva alcanza la madurez. Durante siglos esta condición favoreció los vinos dulces y las crianzas oxidativas, hasta que la expansión del modelo de González Byass orientó buena parte de sus mostos hacia vendimias más tempranas y crianza biológica. Los vinos conservan aun así una amplitud característica, generalmente mayor que la de Macharnudo, con más volumen y una madurez perceptible incluso después de la crianza bajo flor.

Grupo Carrascal

Mapa y viñas

Preparando el modelo de zonificación de Carrascal
HISTORIA INTERIOR

LOS PAGOS DEL GRUPOPagos

PAGO · 01

PAGO DE
BONETE

Bonete

Extensión del pago
84,77 ha

Viñas en producción

  1. Viña Esteve65,87 ha
  2. Bonete18,90 ha
Total viñedo en el pago84,77 ha

Bonete se sitúa al norte del grupo de Carrascal, en una zona cuyos límites históricos llegaron a confundirse con los del vecino pago de Panesa. Parada y Barreto lo describía en el siglo XIX como un pago de unas 200 aranzadas comprendidas en una sola propiedad, vinculada al actual Cortijo de Bonete.7

La casa se levanta sobre el Cerro del Bonete, una elevación que se prolonga hacia el sur hasta alcanzar la actual Viña Esteve. Atendiendo a la continuidad del relieve, consideramos este conjunto como una misma unidad, con dos cotas principales asociadas a sus casas de viña: unos 66 m s. n. m. en el Cortijo de Bonete y 75 m en Viña Esteve.

Actualmente, el pago ocupa unas 90 hectáreas, dominadas por suelos de albariza. Históricamente sus mostos gozaron de gran aprecio, dentro de esa vocación de madurez y amplitud característica de las zonas interiores del grupo de Carrascal.

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PAGO · 02

PAGO DE
CAPIRETE

Capirete

Extensión del pago
124,18 ha

El pago de Capirete se sitúa en el sur del grupo de Carrascal, al este del camino de acceso. Fue siempre un lugar apreciado: existen registros notariales desde 1392 y ya entonces contaba con su propia aldea en la Baja Edad Media. Sus precios eran similares a los de Carrascal Alto a mediados del siglo xv, aunque hacia el final de esa centuria comienzan a ser ligeramente inferiores. También las propiedades eran más pequeñas: las parcelas de Capirete resultaban sensiblemente menores que las del pago principal.8

En el siglo xix se describe como un pago de unas 200 aranzadas de albariza con algunos bujeos. La plantación era monovarietal de palomino y sus vinos se clasificaban como buenos.9 Hoy solo permanece en cultivo un viñedo, situado en el antiguo mosto de San Cayetano. Se eleva hasta los 75 m s. n. m. sobre albarizas más barrosas que las que dominan en las zonas centrales y norte de Carrascal.

En Capirete se encontraban viñas históricas como La Mina, San Rafael —que perteneció a Barbadillo— o el Telégrafo de Gil Luque. Este último debe su nombre, según los hermanos García Lázaro, a la construcción, hacia 1850, de una de las 59 torres de telegrafía óptica que comunicaban Cádiz con Madrid.10

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Este pago se sitúa en la zona más alta de Carrascal. De hecho, ese fue su nombre original antes de integrarse, ya en el siglo XIX, en el conjunto de pagos del grupo. Para evitar confusiones, lo denominamos aquí Carrascal Alto. Ocupa unas 320 hectáreas de albariza con elevado contenido en diatomeas y alcanza en su punto más elevado los 113 m s. n. m. Parada y Barreto lo clasificó en 1868 como uno de los mejores pagos de Jerez.11

Todas sus viñas son bien conocidas. Amorosa, en el extremo sur, fue descrita por Thudichum, quien incluso especuló con que pudiera haber dado origen a los vinos “amorosos” del Jerez decimonónico.12 Se asienta sobre una de las albarizas con mayor proporción de diatomeas silíceas del pago: suelos de barajuelas y una pendiente orientada al suroeste que justifican la obtención de vinos muy concentrados y de marcado carácter azucarado.

En el extremo este se encuentra La Canariera, asentada sobre albarizas y orientada a la salida del sol, lo que la convierte en una viña especialmente fresca y con acceso directo a la carretera de Morabita. Linde con ella aparece Dulce Nombre, que se extiende a ambos lados del camino de Carrascal, flanqueado por jacarandas. Muy cerca se sitúa La Perla, con exposición sur y una de las casas de viña más elegantes del Marco. Miguel Flores la consideraba la mejor viña de González Byass.

Junto al Corregidor se encuentra el conocido mosto Cerro del Arte, tradicional lugar de reunión de numerosas familias jerezanas, donde cada visitante lleva su propio almuerzo mientras ellos se encargan de servir el mosto. Más al norte se ubica Dos Mercedes, histórica viña de Williams & Humbert, con una albariza de gran pureza y cotas que alcanzan también los 113 m s. n. m. Por último, San Miguel aparece a la entrada del Corregidor: durante años fue la casa del guarda de la finca y hoy mantiene una pequeña viña trabajada en ecológico por Domingo León y su esposa, Consuelo Fernández.

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PAGO · 04

PAGO DE
LEÓN

León

Extensión del pago
169,84 ha

León se sitúa en el sur del pago de Carrascal, al oeste del camino de acceso. Fue siempre un pago de reconocido prestigio, descrito en numerosas ocasiones por la calidad de sus mostos, elaborados en su mayoría con palomino.13 En la actualidad, a pesar de haber albergado viñas históricas, solo permanece en cultivo Buitrago y dos pequeños liños de consumo privado que José Bustillo Marín —padre de José Manuel Bustillo— conserva en la conocida viña de La Unión.

La familia Bustillo, originaria de Trebujena, es conocida como los Polilas por haber residido en aquella barriada. Llegaron a poseer viñas en la mayoría de los pagos clásicos: Espartina, Las Puentes (Balbaína) o Sobajanera (Macharnudo Bajo). En Carrascal tuvieron La Unión y San Isidro, esta última vendida a Valdespino en la década de 1940.14 San Isidro no aparece ya en el plano, pues quedó anexionada a Corregidor Viejo, también perteneciente a Valdespino. Hoy la finca pertenece a la familia Monje, viticultores muy conocidos y trabajadores, que regentan en la misma casa uno de los mostos más populares de la ciudad, aunque ya sin viña.

En cuanto a La Recovera, es propiedad actualmente de Francisco y Rafael Gutiérrez Bejarano. Aunque hoy no se cultiva la vid, fue históricamente una viña de renombre, especialmente durante el periodo en que perteneció a Francisco Piñero, uno de los antiguos presidentes del Sindicato de la Vid.

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PAGO · 05

PAGO DE
MANZANILLOS

Manzanillos

Extensión del pago
109,83 ha

Manzanillos se sitúa en el extremo oeste del pago de Carrascal, lindando con la carretera de Trebujena y prácticamente frente a la entrada del Majuelo en Macharnudo. El pago abarca unas 110 hectáreas, dominadas en su mayor parte por suelos de albariza muy limpia, salvo en las zonas algo más bajas —como la finca La Carrandana, situada a unos 60 m s. n. m— donde aparecen albarizas más barrosas.

En el siglo XIX predominaba, como en el resto del pago, la variedad palomino, y la calidad de sus mostos era muy apreciada, con valoraciones similares a las de León.15 En la parte más alta se encuentra El Castillo, asentado sobre albarizas especialmente blancas. Es propiedad de Gonzalo Gutiérrez, miembro de una conocida familia de viticultores que trabaja alrededor de 1000 hectáreas en Jerez. Su padre y su abuelo fueron capataces muy reconocidos de la Viña de la Riva en Macharnudo.

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PAGO · 06

PAGO DE
MARTINAZO

Martinazo

Extensión del pago
70,82 ha

Viñas en producción

  1. Dos Mercedes 264,61 ha
Total viñedo en el pago64,61 ha

Situado en el límite superior del grupo de pagos de Carrascal, Martinazo tiene una extensión de unas 14 hectáreas, incluyendo la antigua finca de Clavería, hoy anexionada. En el siglo XIX se cultivaba una amplia variedad de uvas y los suelos se describían como mezcla de albariza y bujeo.16 En la actualidad no se conserva la casa de Clavería Alta, ya integrada en la viña Dos Mercedes, de Williams & Humbert. La cota máxima del pago alcanza los 94 metros, de los cuales solo se cultivan los suelos de albariza.

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PAGO · 07

PAGO DE
PANESA

Panesa

Extensión del pago
32,01 ha

Viñas en producción

  1. Panesa32,01 ha
Total viñedo en el pago32,01 ha

Situado en el límite superior del grupo de pagos de Carrascal, el pago de Panesa se extiende sobre una única finca que le da nombre.17 Fue propiedad de la bodega Emilio Hidalgo, origen del célebre fino La Panesa. En 1968 pasó a manos de Ruiz-Mateos y, tras la expropiación, fue adquirida por Ricardo Rebuelta, que cultiva hoy en la finca una de las pocas viñas de Jerez plantadas con pedro ximénez.

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PAGO · 08

PAGO DE
RAMONA

Ramona

Extensión del pago
129,53 ha

Viñas en producción

Situado en el extremo noroeste del pago de Carrascal, junto a Almocadén, este pago abarca unas 40 hectáreas de viñedo. En el siglo XIX era citado como un pago de calidad y de buenos mostos, siendo sus viñas más destacadas Cuerno de Oro y La Ramona, esta última origen del nombre del pago.18

En la actualidad, Cuerno de Oro pertenece a Bodegas Estévez. La viña ocupa 20,47 hectáreas de albarizas barrosas e incluye una parte más antigua plantada en 1968.

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